Por: Sara
La Policía nunca llegó, porque allí no había Policía. Durante siglos de historia había pesado la ley del más fuerte, aunque nunca habían tenido conflictos importantes. No conocían la propiedad, únicamente luchaban por sobrevivir día a día. Organizaban su trabajo a la perfección. Los hombres salían a cazar animales salvajes y criaban algunos domésticos. Las mujeres cultivaban los campos y cuidaban de los niños. No usaban ropa, allí nunca hacía frío. Conocían bien a sus vecinos porque todos formaban parte del mismo clan o familia. La vida era sencilla y todos eran felices.
Un día un ruido ensordecedor surcó el cielo. Un bicho gigante se posó junto a las chozas, en la tribu no sabían de qué se trataba. Cuatro hombres de piel clara se bajaron del helicóptero portando consigo un enorme mapa y el malicioso invento de las armas. Parecían estar seguros de dónde se encontraban y tenían clara su misión.
Intentaron entablar conversación con los miembros de la tribu, sorprendidos de que éstos no hablaran su idioma. ¡Pobres analfabetos, que no sabían leer ni escribir! Pero ahí estaban los rostros pálidos dispuestos a imponer sus normas y costumbres y sobre todo, a ocupar el territorio.
Fueron recibidos con todo tipo de honores, pues era la primera vez que alguien visitaba la aldea. Les dieron de comer, les ofrecieron un lecho donde dormir, sin importarles de dónde venían ni cuáles eran sus intenciones. Los visitantes aprovecharon la noche para ejercer su dominio.
Uno a uno, mataron a todos los miembros de la tribu, que no tuvieron ocasión de defenderse. Les arrebataron las tierras y la vida, se instalaron allí y aún con el olor de la sangre inundando el ambiente, marcaron unas nuevas fronteras en su enorme mapa.
Próximo turno: Cuauhtémoc.DANIELA
¿Lo desarrollas en la amazonia actual?
porque la historia tiene sangre, joer.
Recuerda a todos las tropelías y asesinatos que se han cometido y se siguen cometiendo conlos indígenas..
Sí bien, esta historia podria sonarle conocida a la mayoria de las personas, más que nada por este lado del oceáno, aquí en mi país así sucedió hace ya casi quinientos años. Tu historia, más actuliazada indica que aún en nuestros días, la gente con más poder camina sobre la que menos puede.
Esto aún sucede en muchas regiones del mundo. De verdad es triste saber que nosotros, la humanidad, se esté destruyendo entre nosotros mismos. Sin importar nada, más que el propio bienestar de la gente poderosa y que las puede.
saluditos Sarita. excelente post. te doy mil estrellas
Hace 500 años que usurparon la tranqilidad de los habitantes del continente americano. Hoy en día estamos viviendo una oleada masiva de ocupación americana con la inmigración. Solo hay que salir a la calle y escuchar comentarios como:
-Esos vienen a quitarnos el tarbajo, o a robar.
¡Qué ironía!, ¿No?.
Un muy buen post.
Besos.
Pues si os digo que lo hice pensando en África… Es curioso que todos os habéis trasladado a América! Besos para todos.
Es que lo mismo sucedió en muchas partes del mundo. La “colonización” que convirtió a los nativos en “civilizados” fue, sobre todo, sangrienta.
Pero hay muchas formas de matar, y yo creo que el peor asesinato fue el del espíritu y el amor propio de las tribus. Se mataron las creencias, los conocimientos, las culturas, y se instaló el infame proceso de globalización gracias al cual hoy yo estoy aquí, enfrente a una pantalla que me come los ojos; gracias al cual hoy por todos lados la humanidad se encarga de romper su propio cielo.
Desmond Tutu, clérigo y pacifista sudafricano, cuenta:
“Vinieron. Ellos tenían la Biblia y nosotros teníamos la tierra. Y nos dijeron: «Cierren los ojos y recen». Y cuando abrimos los ojos, ellos tenían la tierra y nosotros teníamos la Biblia.”
Pues sí, el ser humano es así… el ser humano más civilizado es así… Adueñándose de todo, creyéndose el rey del planeta, arrasando…
Me ha gustado mucho tu post. Besos.