Vale, pero después no te arrepientas…

15 01 2010

Un tema difícil el aborto.

Hace 10 años, después de las circunstancias que rodearon el nacimiento de mi hija, se me comunicó que no debía volver a quedarme embarazada y en caso de quedarme accidentalmente embarazada, no debería continuar ese embarazo pues estaría poniendo seriamente en peligro mi vida.

Mis deseos eran tener más de un hijo y la noticia supuso un bajón moral importante. Pedí una segunda opinión y también una tercera. Nada. Puedo quedarme embarazada, sin embargo las probabilidades de que el embarazo llegue tan siquiera a los cinco meses son muy escasas, por el contrario,  las probabilidades de que en eses cinco meses yo muera son muy altas.

Con lo cual, si algún día me quedase accidentalmente embarazada se supone que la decisión ya tendría que estar asumida… y no lo está. No podría evitar sentir la tentación de pensar “y si me arriesgo…”. Pero, hay una niña por medio, mi hija; es por ella que sé que no tengo opciones. Debo hacer todo lo posible porque mi hija sea feliz y en el baúl de la felicidad no cabe el perder a una madre.

Así que, si algún día me quedase accidentalmente embarazada tendría que interrumpir ese embarazo y me arrepentiría. En cada fecha señalada pensaría “ahora tendría 3 meses, 1 año, 2…”, “¿cómo sería?”, “¿niño, niña?”… Me imaginaría cantidad de escenas que nunca se producirían: besos, abrazos, risas… Echaría de menos a ese bebé y, por muy justificada que pueda estar la decisión, no dejaria de plantearme “¿y si me hubiese arriesgado?”.

Próximo turno: ASPECTIVE

 

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