Acabaría con él.

9 02 2010

¿Acabaría con él?, ¿sería capaz de asesinarlo?.

Dudó unos segundos, pero con firmeza pisó el acelerador de su automóvil y como una exhalación el coche se disparó hacia delante, arrollando a su novio y lanzándolo cinco metros en la calzada.

Ya no había marcha atrás. Sus ojos se llenaron de lágrimas y en ese momento se dio cuenta de la locura que había cometido. Detuvo el coche nada más girar la calle y asomó la cabeza para mirar como yaciá su cuerpo inerte en el suelo del asfalto mojado en aquella oscura vía por donde no pasaba nadie.

_Lo he hecho!!, se dijo.

A fin de cuentas es lo que deseaba después de haberse enterado de que la engañaba con otra mujer. Ella era muy posesiva y ya le había avisado de que jamás consentiría que le pusiera los cuernos. Pero él parece que aquello no se lo tomó muy en serio.

Aquella noche él se despidió de ella con la excusa de ir a casa de unos amigos para tomar unas copas y ver el partido que retransmitían por la televisión. Desde luego ya tenía sospechas fundadas porque en alguna ocasión ya le había interceptado algún mensaje más que sospechoso en el móvil.

Dejó que saliese por el portal, ella tenía la ropa por debajo de la bata y enseguida bajó apresuradamente para no perderlo de vista. El cogió un taxi, y ella se metió en el coche para arrancarlo y a continuación seguirlo sin que notase su presencia.

Después de un buen rato conduciendo, que le pareció un siglo, se detuvo a unos cien metros del taxi, que ya se había detenido. Observó con atención como se bajaba del mismo y se dirigía hacia un edificio que parecía de oficinas. En ese momento recordó una vez que se detuvieron allí y él subió con la excusa de ver a un cliente.

Después de unos minutos de nerviosismo sin saber que hacer, en una de las ventanas del tercero se encendió la luz , y dejó ver perfectamente a dos personas como se abrazaban y besaban con pasión desbordada.

Sacó los prismáticos que guardaba en el bolso y contempló con horror que era su novio con una mujer mucho más joven que ella. Casi le da un ataque de ansiedad, tuvo que salir el coche para que le diera el aire. Caminó un poco para tranquilizarse aunque se tiraba de los pelos, y regresó al interior del vehículo. Puso la radio y esperó con paciencia…

Lo siguiente ya lo sabéis.

Próximo turno Sonvak.

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Hagamos el amor todos los días…

30 11 2009

por Sonvak

-La cuestión no es hacer el amor todos los días, cariño… La cuestión es ¿cuántas veces al día hacemos el amor?. Desde mi punto de vista, lo ideal sería un mínimo de tres veces: empezar el día, mediar el día, y terminar el día realizando el deporte por excelencia más divertido del mundo.

Una sonrisa se extendía por el rostro de Xinax mientras hacía tal afirmación, totalmente convencida de sus palabras.

La cara de Aspec era un poema. ¿Se estaba quejando de que hacer el amor una vez todos los días no le llegaba?. ¿Le estaba diciendo que quería más, bastante más?. Dios, pensó, si lo hago tres veces al día con Xinax… ¿me quedarán fuerzas para rendir con Moli?… porque Moli también era bastante exigente al respecto.

-Por otra parte, cielo, creo que también deberíamos comenzar a probar experiencias nuevas -Xinax no dió tiempo a Aspec a contestar- pues creo que ello enriquecería mucho nuestras relaciones sexuales.

-¿Experiencias nuevas? -Aspec tragó saliva, pues aún estaba digiriendo lo de las tres veces al día.

-Sí, no sé… el otro día lo hablaba con mi amiga Moli, la cual últimamente anda un poco bajilla de ánimos y ¿sabes? se me ocurrió que podríamos hacer un trío los tres… Moli, tú y yo.

Aspec, que en ese momento estaba bebiendo, pues sentía la boca seca, se atragantó y comenzó a toser. Aquello no podía estar sucediéndole a él. ¿Sería que ella sospechaba algo?. ¿Le estaría tendiendo una trampa?.

-Cariño… a mi me resulta imposible pensar en hacer el amor con otra mujer que no seas tú. Ya sé que para muchos hombres eso del trío es toda una fantasía sexual, pero para mi esa fantasía quedó en el olvido desde el día en que te conocí -la miró con lo que creyó sería una sonrisa amorosa, esperando resultar de lo más convincente.

Xinax lo contempló pensativamente, decidiendo que él estaba diciendo exactamente lo que pensaba que ella desearía que dijese en una situación así.

-Pero… ¿no podrías hacer el esfuerzo por mi?… es que Moli necesita que la animen un poco, y esta me parece una idea genial… al fin y al cabo somos muy buenas amigas y no me importa compartirte con ella.

-¿No te importa compartirme con ella? -Aspec miró incrédulo a Xinax- ¿no te importa compartirme con Moli?

Próximo turno: Aspective





Le llamaré Temo

23 10 2009

Por: Cuauhtémoc

Caminar por la vida, sin rumbo fijo, puede ser la actividad mas laboriosa del mundo, sin saber a donde ir, sin tener nada en mente, solo estar en el lugar que estás sin ver más allá.

Eso le pasa a nuestro personaje, hacia mucho tiempo que dejó su pueblo para internarse en su busqueda, pero ya para ese momento habia perdido toda esperanza. Si bien, nuestro personaje puede ser como cualquiera de nosotros en esta ocasión le llamaré Temo.

Temo, se enamoró perdidamente de aquella chica desde el momento en que la vio una ocasión cuando apenas tenia catorce años. Lo más extraño es que solo la miró una sola vez, desde ese momento, supo que era el amor de su vida.

Así que cuando tuvo la madurez necesaria para emprender su busqueda no lo dudó. Salió sin un rumbo fijo, sin saber nada de nada, solo que la encontraría porque su corazón le diría donde estaba.

Tardó muy poco en descepcionarse, cuando se dio cuenta de que su corazón no le trasmitía ni una señal de donde estaba tan hermosa chica. Cualquiera se preguntaria: ¿Por qué perder el tiempo con una chica que ni conoces, habiendo miles que podrian ser para ti? simplemente porque cuando se te pone algo en la cabeza se te pone. Aunque muchas veces eso no tenga ningún sentido. Viajar tanto, ir a tantos sitios sin encontrar nada, pero con una esperanza. Aunque para Temo esa esperanza no duró mucho en desaparecer.

Pensaba que las cosas eran fáciles y que si la habia visto una vez por su pueblo, la podria mirar de nuevo en cuanto estuviera cerca. Pero eso nunca pasó. Podrían decir que el mundo es tan pequeño. Pero también en ocasiones se hace inmenso.

Se quedó sin dinero, sin ilusiones, pero con mucha hambre, no nada mas de comida, si no de seguir, de emprender esa busqueda sin fin. Su mente le decia que ya no siguiera, que no tenía caso. Pero su corazón, que seguía latiendo le ordenaba que no se rindiera, que aquella busqueda tenia que continuar.  

Pero hoy, en la mañana se encuentra recostado en una de las bancas de esta gran ciudad. Se le ve mugroso, con hambre, con sueño, pero un sueño no de seguir durmiendo, más bien un sueño de vivir más para poderla buscar. Se queda mirando fijamente a las personas que pasan por frente de él. Quizá buscando a ese amor perdido, hace ya muchos años.

Algunas personas lo ven con asco, otras con lástima, otras le dan una moneda. Una lagrima cae por su mejilla. ¿Que hizo de su vida? Tiene mas de treinta años, ¿ahora que sigue?

Una niña se acerca, le toma la mano. Él, alza la mirada, la ve fijamente y le sonríe. En eso su mamá se le acerca y le dice que se retire, que deje en paz al señor. Temo la observa, su corazón empieza a latir fuertemente. ¡Es ella! le grita latiendo. Sonríe y ella le sigue la sonrisa, que hermosa se ve, aunque el tiempo haya pasado.

 

– Mamá, tiene hambre. ¿por qué no lo llevamos a comer tambien?

Empieza a temblar, a tener nervios, miedo.

– ¿Por qué tiembla señor? ¿tiene frío?

La mamá observa pensativa con ternura, sorprendida de como su hija ve al señor. Habían pensado comer ese día en la plaza, quizá no es mala idea llevar a ese indigente a comer con ellas. Dicen que hacer una obra de caridad aunque sea una vez al día alimenta tu espiritu.

 

-¿Quiere venir con nosotros? – pregunta ella a Temo.

Sin saber que decir, pero temiendo que sea la ultima oportunidad que tenga. Acepta. Se dirigen a la plaza, el caminando lentamente.

Cuando ya estan en el lugar, el se decide a darle las gracias y a contar su historia.

Ella tambien lo hace. Es madre soltera, el hombre que la embarazó la dejó hace mucho. Ahora su vida es esa preciosa niña traviesa de cinco años.

 

Sin saber nada de él más que la historia que le acaba de contar se decide invitarlo a su casa para que pueda asearse.

Sorprendida con el cambio de imagen, aquella persona que en la mañana estaba toda sarrapastrosa, ahora luce limpia.

Sin saber, todos sus sacrificios habian valido la pena. Aún cuando la esperanza está a punto de desaparecer, siempre hay algo que nos debe llevar a creer que las cosas pueden suceder en cualquier momento. Recuerden cuando esté más oscuro, es seña de que ya va a amanecer.

 

Proximo turno para Daniela