Demos una oportunidad a Molinos

16 12 2009

Sonvak y Xinax hablaban en el despacho de la Jefa , y en ese momento una voz aguda, que salía de detrás de la puerta dijo:

-Demos una oportunidad a Molinos, ella no se merece que la traten así.

Las dos mujeres dejaron de hablar y dirigieron sus miradas hacia la puerta. En ese mismo instante entró Gorio.

-¿Quién te ha dado vela en este entierro?.., protestó Xinax.

-Tranquila Xin, yo me encargo, déjanos solos por favor. Le expetó Sonvak.

Ella obedeció sin contemplaciones y salió del despacho apresuradamente.

-Gorio, cierra la puerta con pestillo y siéntate por favor.

El se sorprendió un poco por lo del pestillo, y a continuación se acomodó en la silla.

Agradeció su invitación y le regaló una sonrisa. Seguidamente, le preguntó:

-Os he escuchado mientras le contabas a Xinax que Molinos debía irse, que no era merecedora de estar entre nosotros, y claro, por eso hablé detrás de la puerta, pero..,

¿Por qué queréis echar a Molinos?, el rumor  ya ha llegado hasta la portería, ¿Qué es lo que ha hecho?..

-Verás!!, Querido Gorio, te lo explicaré.

Resulta que Molinos, esa que creíamos una gran compañera, muy profesional, muy en su sitio y todo lo demás, en su último artículo,

se saltó a la torera las normas inquebrantables de esta nuestra Santísima Oficina, publicando un post claramente en contra del espíritu del que hacemos gala en la red.

Y yo, como directora del cotarro, no estoy dispuesta a que nadie pase por encima de mi, y mucho menos dejar en mal lugar al Bloguercedario.

-Pues no sabía nada de nada, siempre soy el último en enterarme de todo lo que pasa aquí.

Gorio se quedó pensativo unos segundos… Por su mente se paseó la idea de defender a Molinos, pero enseguida se le marchó.

Pensó entonces que lo mejor sería hacerle saber su conformidad con el hecho en cuestión, porque eso de hacerle la pelota a una jefa, y aún encima que estaba como un tren, le beneficiaría a la larga.

Y se deleitó en alabanzas hacia ella y le confesó lo mucho que la apreciaba, desde el primer momento en que la había visto. Tan esbelta, tan profesional, tan buena persona…

Ella lo escuchaba en silencio, desconfiada, pero ante la insistencia del muchacho, empezó a sonrojarse, y de repente dijo:

-¡¡ Mmmmm !!, ¿No sabía yo de esa admiración tuya hacia mi?, ¿Sabes una cosa?.

-¿Qué?, preguntó él.

Que hace tiempo que estoy deseando comerte.

Siguiente: SONVAK.

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